EDITORIAL

Reflexiones sobre el proceso de paz

Los hechos de las últimas horas han demostrado que el proceso de negociación entre el gobierno nacional y las FARC iba más adelantado de lo que inicialmente se preveía. La agenda del acuerdo marco y el nombramiento del primer grupo básico de negociadores, por parte del Estado colombiano, así lo confirman. Hoy es bueno recordarle […]

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Los hechos de las últimas horas han demostrado que el proceso de negociación entre el gobierno nacional y las FARC iba más adelantado de lo que inicialmente se preveía. La agenda del acuerdo marco y el nombramiento del primer grupo básico de negociadores, por parte del Estado colombiano, así lo confirman.
Hoy es bueno recordarle a los colombianos que el tema de los diálogos de paz no es nuevo para Juan Manuel Santos. Desde su época de simple director de la Fundación Buen Gobierno, en 1993, Santos viene estudiando el tema y analizándolo detenidamente, incluso mientras fue el Ministro de Defensa del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, cuando lideró duro golpes contra las FARC y otras agrupaciones violentas.
También le debe generar tranquilidad al país, la presencia del periodista y politólogo, Enrique Santos Calderón, periodista de izquierda, ex fundador y director de la revista Alternativa y posteriormente columnista, subdirector y director del diario EL TIEMPO, desde donde ejerció una gran influencia en la vida nacional. Enrique Santos no estará en la mesa de negociaciones, como lo ha informado su hermano el Presidente, pero estará tras bambalinas detrás de las negociaciones lo que representa, reiteramos, una gran garantía para el propio Presidente Santos, en primer lugar, y para el país, en general.
Adicionalmente, el país ha recibido con mucho optimismo el equipo designado por el gobierno, el abogado y ex presidente de la República, Humberto De la Calle Lombana, el presidente de la Andi, abogado, Luis Carlos Villegas, el ex ministro de Medio Ambiente, Frank Pearlk, quien lideró buena parte de estos primeros acercamientos, el excomandante de la Fuerzas Militares, Jorge Enrique Mora Rangel, y el asesor del gobierno, Sergio Jaramillo, quien ayer fue nombrado como nuevo Comisionado de Paz.
Están sobre la mesa dos elementos fundamentales para el proceso de diálogo, la agenda, los tiempos y parte de la metodología, y el equipo de negociadores oficiales. El balón ahora está en la cancha de las FARC, y es grande la expectativa por conocer la totalidad de los nombres de los negociadores en nombre del grupo insurgente. Hasta ahora se conocen los de alias Iván Márquez, y Jorge Santrich, extraoficialmente se habla que solicitarían la presencia de Ricardo Palmera Pineda, Simón Trinidad.
La ciudadanía, insistimos, debe estar muy atenta a los embates de los enemigos del proceso, que no se deben desestimar. De una u otra manera, todos los colombianos y principalmente quienes tienen alguna representación política, gremial o cívica, entre otras, están en la obligación de actuar de buena fe como veedores del proceso próximo a iniciarse.
Consideramos que sería muy torpe que grupos legales e ilegales de la extrema derecha, y también de la extrema izquierda, busquen pescar en río revuelto y sabotear el proceso. En este sentido, es fundamental el papel de la Iglesia Católica, de los gobiernos invitados como garantes y amigos de los diálogos y también, lo reiteramos, el papel de los medios de comunicación y de los periodistas. Se abre un proceso inédito, que no está exento de dificultades y que, quizás, pueda ser la última oportunidad de buscarle una salida negociada a un conflicto que afecta a Colombia desde hace varias décadas.*
*Este editorial se publicó también el jueves 6 de septiembre de 2012.

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