Con mucha ilusión y esperanza se recibió en el Cesar, durante la administración de Cristian Moreno Panezo, la iniciativa de establecer una sede de la Universidad Nacional en el Caribe continental, que estaría ubicada en La Paz, cerca de Valledupar y a la frontera con Venezuela, uno de los requisitos que pedían las directivas de la Universidad, en ese entonces.
El proyecto fue bien recibido por la gran mayoría de los sectores de Valledupar y el Cesar, gremios, empresarios, el sector académico, a pesar de los celos de algunos pocos profesores y estudiantes que no veían con buenos ojos una sede de la Universidad Nacional en nuestro territorio y – por el contrario- preferirían fortalecer, en su criterio, a la Universidad Popular del Cesar (UPC).
Entonces, vino a Valledupar el entonces rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman, con una pequeña pero importante comitiva a conocer la región y el sitio donde estaría ubicada la sede. También hablaron sobre las ventajas del proyecto con diversos medios de comunicación, entre ellos el diario EL PILÓN.
Inmediatamente, la administración de Panezo Robledo llevó el proyecto de ordenanza a la Asamblea, órgano colegiado que luego del respectivo análisis y debate le dio su visto bueno, su aprobación oficial al proyecto facultando al Gobernador para los trámites pertinentes.
No obstante, desde un principio se ha notado una apatía del Ministerio de Educación Nacional al proyecto. Tanto de la anterior Ministra, María Cecilia Vélez, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez; y también ahora con la Ministra actual, María Fernanda Campo.
La Costa Atlántica, sus departamentos continentales, se merecen tener en su región una sede de la Universidad Nacional, sin lugar a dudas la mejor universidad del país y además pública. No hay ningún derecho a que el Valle del Cauca, Antioquia, y hasta el eje cafetero, en Manizales, tengan una sede de la Universidad Nacional para beneficio de sus bachilleres y principalmente de los de menores recursos, y la Costa lo la tenga. Con excepción de una pequeña sede en San Andrés, para una población raizal y pequeña.
Consideramos que los Gobernadores de la Costa Atlántica, y los Congresistas de la Región, en bloque, aboguen por la creación de la Universidad Nacional Sede Caribe, ojalá ubicada en el Cesar.
Sobre este importante tema se le debe pedir claridad y seriedad al gobierno nacional, para no crear falsas expectativas, máxime cuando ya se invirtieron miles de millones de pesos en la compra de un lote ubicado en el municipio de Robles, en el Cesar.
No tendría ninguna justificación que luego e comprado el lote, cuando ya hay proyectos, planos y maqueta de la sede, y conversaciones adelantadas con la UPC y otras autoridades del Departamento del Cesar y del municipio de Valledupar, este proyecto quedara en nada privando al Cesar, y a la Costa toda, de la posibilidad de contar con la Universidad Nacional para brindar más cupos universitarios y de muy buena calidad a su población estudiantil, principalmente a los más pobres.
