Durante mucho tiempo en la literatura económica se habló de manera inapropiada de “milagro económico”, para referirse a los periodos de bonanza de un país, o de una región o de una empresa. Con el paso de los años, la experiencia ha demostrado que los milagros económicos no existen y que, por el contrario, los buenos resultados económicos sólo se consiguen con planeación, innovación y una buena administración de los recursos.
Sin lugar a dudas, el departamento del Cesar, al igual que los otros departamentos de la costa norte, requiere explorar nuevos sectores económicos, a partir de una buena utilización de los recursos disponibles, para generar empleo a amplios sectores de la población que hoy estén en el desempleo, la informalidad y la marginalidad.
Desde estas páginas, hemos dicho que el Cesar no puede poner todas sus esperanzas en la explotación del carbón, que es un sector intensivo en capital, pero poco generador de mano de obra. Por el contrario, debe volver a fijar sus ojos en la agricultura y la ganadería, pero con una nueva mirada, una perspectiva moderna, pensando en proyectos agroindustriales, con valor agregado, con la incorporación de nuevas tecnologías y teniendo como horizonte el próspero mercado de Venezuela y el Caribe, que en otras épocas fue escenario propicio de buenos negocios para muchos de nuestros agricultores y ganaderos, a pesar de los problemas de pago inoportuno durante parte del gobierno del Presidente Chávez.
En economía no existen los milagros, insistimos. Se requiere pensar, en serio, con criterio realista y de largo plazo, en el tema de la agroindustria, particularmente en los sectores de carne y lecho, donde tenemos ventajas competitivas que podemos y debemos explotar. Pero para esto, se requiere el apoyo del Gobierno Nacional, y del sector financiero e industrial del país.
Igual sucede con el sector turístico. Es posible que el Cesar tenga mucha potencialidad para explotar, de distintas maneras, el turismo. Está el tema del turismo asociado a la música vallenata, que sin duda está subutilizado, sólo en la época del Festival Vallenato.
