Mientras las herramientas jurídicas vayan por un camino distinto a la vida cotidiana de la comunidad, y las políticas públicas sigan huérfanas, continuará la marcada violencia en el interior de las familias.
El caso registrado en el corregimiento de Nuevas Flores, antes conocido como El Desastre, donde hubo un feminicidio, que generó la muerte de otro persona más. Una historia que parte de la violencia intrafamiliar, que tal vez pudo evitarse si las acciones preventivas llegaran a las zonas rurales, donde también deben implementarse y ejecutarse las leyes que existen para disminuir las violencias. Este hecho que se suma al asesinato de un niño de nueve años en La Jagua de Ibirico, que fue ahorcado y luego abusado, es un claro panorama de los altos niveles de violencia intrafamiliar que se registra en departamento del Cesar.
El informe Forense de Medicina Legal 2013 confirma los datos y comparativamente con el 2012 y 2011, ha aumentado los casos. En este tema de violencia contra las mujeres y niños, y en términos generales en el seno de la familia, EL PILÓN ha sido enfático en pedir a las autoridades municipales y departamentales las rutas de atención para las personas en riesgo, que no conocen que existe una legislación a su favor.
