Una de las características más importantes de la sociedad moderna es la globalización. El mundo se ha convertido en una verdadera “aldea global”, como dijera Marshal McLuhan, uno de los principales teóricos de la comunicación y las ciencias sociales.
Esa tendencia es cierta en la economía, con la integración de los mercados internacionales; en la política con la pérdida de poder de los estados nacionales a favor de entidades y organismos multilaterales, también en el derecho, pero fundamentalmente es notorio en la vida social y cultural de los pueblos. Hoy las comidas, las bebidas y la cultura son bienes universales.
La música vallenata, que nació en esta región del país, el viejo departamento del Magdalena, en lo que hoy es la Guajira y el Cesar, y también en las sabanas de Córdoba y Sucre, ha mostrado una verdadera vocación nacional e internacional. Hace algunos años el vallenato era sólo de la Costa Atlántica, pero luego se convirtió en un fenómeno cultural que invadió, poco a poco, a todo el país, pero ahora es un fenómeno internacional. Una música que se globalizó, para bien o para mal…
