Se cumplieron recientemente seis meses de gobierno de Juan Manuel Santos, y el propio mandatario, a través de los medios oficiales y de otros medios de comunicación, hizo una especie de breve balance sobre su obra de gobierno.
Hoy queremos comentar algunos aspectos de la misma, reconociendo que comprendemos que se trata de un espacio periodístico reducido y un período muy corto para evaluar toda una gestión de estado, pero consideramos que esta es una labor que debemos hacer los medios de comunicación de manera periódica, con el fin de orientar a la opinión sobre la marcha y evolución del gobierno nacional.
Lo primero que debemos afirmar es que Juan Manuel Santos Calderón ha resultado un político de mayor dimensión y tamaño de lo que el país le reconocía. Para ser una persona que es elegida por primera vez a un cargo popular, y nada menos que a la Presidencia de la República, el joven tecnócrata ha demostrado tener un gran talante político. Quizás por ello no le ha resultado difícil marcar una transición diferencial con su antecesor y su último mentor, Álvaro Uribe Vélez.
Santos Calderón, que resultó elegido con una gran votación, superior a los nueve millones de votos, que triplicó la de su contendor, el ex alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, ha logrado comunicarse bien, en parte, con el país y armar una gran hegemonía en torno a su propuesta de Unidad Nacional. A la misma se han unido, el uribismo, el Partido Conservador, Cambio Radical y el Partido Liberal. El PIN ha entrado por la puerta de atrás, apoyando al gobierno pero sin que nadie le reconozca ese apoyo.
Son muchos los aspectos que habría que comentar de estos primeros seis meses de gobierno: algunos buenos, otros regulares y otros malos y feos, como titulamos este editorial. Hay que hablar de política exterior, política interna, seguridad, economía, política social, entre otros temas.
Siguiendo por los buenos, aparte de esa demostración de político de Santos, lo mejor de estos seis meses ha sido el manejo dado a la política exterior del país. Con el nombramiento de María Ángela Holguín, el Presidente ha logrado mejorar, sustancialmente, las relaciones con Venezuela y Ecuador, que permanecieron muy deterioradas y al borde de la ruptura durante el Gobierno de Uribe Vélez. Adicionalmente, ha logrado un liderazgo en América Latina, de consenso, favorable para el país y la región ante Estados Unidos y Europa.
Los logros en materia de política exterior serían mucho mejores, y tangibles, si se logra la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos.
En general, en muchas áreas son positivos los aspectos del gobierno de Santos Calderón en esta primera etapa que es de planeación y de presentación de una agenda a consideración del Congreso de la República. Es bueno su equipo económico, con una gran formación y trayectoria.
Además, Santos ha logrado ampliar la agenda de los temas prioritarios de la Nación, más allá de la seguridad, la confianza inversionista y la cohesión social, los famosos huevitos de los que hablaba vulgarmente el Presidente Uribe, y que Santos ha dicho “se los va a cuidar”. Por supuesto, los temas del Estado y los problemas del país son más complejos y diversos, como para meterlos todos, de manera mal resumida, en los famosos tres huevitos.
Lo malo del gobierno ha sido, paradójicamente, el manejo de la política de seguridad, principalmente de la seguridad ciudadana, como consecuencia del proceso de desmovilización de una parte del paramilitarismo, que hoy se ha reciclado en un fenómeno delincuencial creciente que son las llamadas bandas criminales. En este tema, el gobierno y el país tienen que rectificar con urgencia, para no dejar deteriorar esas condiciones de seguridad, que –sin lugar a dudas- son el fundamento de la confianza inversionista.
Entre los temas feos del gobierno, también hay varios por comentar, como es apenas lógico. Pero queremos señalar en esta nota editorial sólo uno, que demostró una falta de coordinación y comunicación de alto nivel: fue el manejo dado al paro camionero, cuando los transportadores bloquearon varias de las principales vías del país y una buena parte de Bogotá, la capital. Se percibió una sensación de desgobierno, que esperamos no se vuelva a repetir en otras eventuales situaciones de crisis. En los próximos días nos referiremos a otros aspectos buenos, malos y feos del actual gobierno nacional.
Lo bueno, lo malo y lo feo de seis meses de gobierno
Se cumplieron recientemente seis meses de gobierno de Juan Manuel Santos, y el propio mandatario, a través de los medios oficiales y de otros medios de comunicación, hizo una especie de breve balance sobre su obra de gobierno. Hoy queremos comentar algunos aspectos de la misma, reconociendo que comprendemos que se trata de un espacio […]
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