El Día de los Santos Inocentes es una fecha religiosa que adoptó la Iglesia Católica para recordar las crueles muertes infantiles que según lo asegura San Mateo en el Nuevo Testamento, ocurrieron cuando al nacer Jesús, el rey Herodes ordenó una matanza en Belén para acabar con todos los niños menores de dos años y asegurarse así de que el anunciado Mesías, futuro Rey de Israel, muriera.
Esta fecha fue convertida por la tradición popular como un día para hacer bromas inocentes a los amigos y familiares. Hoy EL PILÓN no hará bromas ni publicará noticias mentirosas para ilusionar a los lectores, si no que hará un recorrido por los 362 días del 2013 que ya pasaron para encontrar las inocentadas que los gobernantes, dirigentes gremiales, políticos, ministros y hasta el Presidente de la República le hicieron a los vallenatos y cesarenses.
Este año los más afectados por esos anuncios ‘inocentes’ fueron los productores, no solo del Cesar sino de todo el país, que a pesar de los paros y de las protestas no lograron que se consolidaran las promesas y los acuerdos que quedaron plasmadas en el famoso Pacto Agrario. Ni qué decir de los vendedores ambulantes de Valledupar que tenían puestas sus esperanzas en el Centro Comercial La Granja que en las últimas tres administraciones han esperado ansiosos el ‘milagrito’. Este año definitivamente se le esfumaron las esperanzas.
