El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de presentar un informe de perspectivas y observaciones sobre la economía colombiana. Como siempre, se trata de un documento que evalúa muchos aspectos y que – generalmente- los que se divulgan son sólo algunos y – por lo tanto- otros quedan entre el tintero y el grueso público no los conoce.
El FMI considera que son buenas, en general, las condiciones de la economía colombiana, y prevé un crecimiento del 5 por ciento para este año, pronóstico en el cual coincide, obviamente, con la mayoría de los analistas del país. Adicionalmente, estima que el país seguirá con una inflación bajo control, cercana al promedio del 3 por ciento, establecido por la Junta del Banco de la República.
En términos generales, se trata de una visión optimista de la economía nacional, teniendo en cuenta las perspectivas de producción y precios de nuestros principales productos de exportación: petróleo, café, carbón, principalmente; como también las cifras sobre la producción de la industria, las ventas del comercio, y las cifras de la construcción, entre otros sectores.
No obstante, el FMI también hace una serie de recomendaciones sobre la situación y las perspectivas de la economía colombiana, que el gobierno nacional, principalmente, debería tener en cuenta, como también el sector privado, la academia y los expertos.
Algunas de estas tienen que ver con el tema de las finanzas públicas, en donde advierten una presión para más gasto público; y otra muy importante relacionada con el manejo del problema de la revaluación, es decir el dólar barato que amenaza a muchos sectores exportadores y que tendrá un gran impacto en el empleo.
Pero, queremos comentar, particularmente, las advertencias que hace el FMI sobre el alto desempleo y la informalidad que caracteriza a la economía colombiana. En cuanto al desempleo, una tasa promedio nacional del 11,3 por ciento es un problema económico de marca mayor y que el país pareciera no tener la suficiente conciencia sobre la gravedad del mismo. En las trece principales ciudades del país la tasa es del 11 por ciento y en valores absolutos significa que unos dos millones y medio de colombianos no tienen un empleo.
Adicionalmente, está el tema de la informalidad, en donde se encuentran unas ocho millones de personas, según las cifras del propio Ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry Garzón.
En teoría, tiene mucha razón el Ministro de Hacienda, el país está en mora de debatir su tasa de tributación, teniendo en cuenta los impuestos nacionales, departamentales y municipales, que encarecen el montaje de un negocio y la creación de empresas. Adicionalmente, está el tema de los llamados parafiscales (aportes a las Cajas, al Sena y al ICBF), que, según varios expertos, son unos sobrecostos a la generación de nuevos puestos de trabajo.
A pesar de tratarse de una institución con tan mala prensa, como es el FMI, asociada al colonialismo y a las políticas neoliberales, la clase dirigente política y empresarial haría bien en estudiar con detenimiento estas advertencias, que son evidentes que con una realidad social tan dura e injusta como es un desempleo y una informalidad tan alta.
El gobierno ha dicho, en varias oportunidades, tanto el Presidente Santos como algunos de los ministros del área económica, que es necesario avanzar en la formalización de la economía colombiana, pero, hasta el momento, son pocas las decisiones que se han adoptado para poner en marcha tan loable propósito. En este sentido, es urgente la creación del Ministerio del Trabajo y el nombramiento del nuevo Ministro, para que desde esa cartera se lidere una discusión amplia, democrática y participativa sobre los obstáculos a la generación de empleo en el país y – principalmente- en las regiones con poco industrialización como la nuestra y con una tasa de desempleo superior a la del promedio nacional. Es probable que el FMI tenga razón en algunas de sus observaciones a lo que consideran obstáculos a la generación de empleo formal en el país.
La visión del FMI sobre la economía nacional
El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de presentar un informe de perspectivas y observaciones sobre la economía colombiana. Como siempre, se trata de un documento que evalúa muchos aspectos y que – generalmente- los que se divulgan son sólo algunos y – por lo tanto- otros quedan entre el tintero y el grueso público no […]
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