EL PILÓN se une a las voces de solidaridad con las familias de los niños y niñas que murieron quemados en el interior de un bus en el municipio de Fundación, Magdalena, ocurrido el domingo anterior. Una tragedia nacional, que enluta no solo los hogares de estas familias, sino al país en general.
Es un hecho sin precedentes en Colombia que ha trascendido las fronteras por la magnitud del mismo. La vida de inocentes niños se consumió entre las llamas cuando se subieron a un bus que no cumplía con las condiciones técnicas mínimas exigidas por el Ministerio de Transporte. Si no pasa esta tragedia que hoy todos lamentan, desde el presidente Juan Manuel Santos, quien se hizo presente en el lugar de los hechos, no sería centro de discusión la manera cómo circulan por todo el país vehículos en mal estado mecánico que ponen diariamente en peligro la vida de sus pasajeros.
Este bus que llevaba más de 50 ocupantes, la mayoría menores de edad pertenecientes a una iglesia cristiana, no sólo tenía sobrecupo, sino que carecía de Seguro Obligatorio (SOAT), de revisión técnico mecánica, y para el colmo, su conductor no cuenta con licencia para manejar.
