Las realidades del río Guatapurí salieron ayer a flote en el foro que realizó EL PILÓN en el marco de su campaña ‘Todos por el Guatapurí’. Es un cauce que necesita de la atención, compromiso y eficacia de las autoridades, de la empresa privada y la ciudadanía para conservarlo.
El diagnóstico de su situación está más que claro. No hay que botar más corriente para identificar lo que hace falta, sino en hacer lo que se necesita en la cuenca alta, media y baja del Guatapurí, una división obligada para hacer la lectura general del estado del río.
Quedó en evidencia que existe una sobrevaloración de las expectativas del Plan de Manejo y Ordenamiento de la Cuenca –POMCA- que construirá la Corporación Autónoma del Cesar en los próximos catorce meses, porque se está pensando que ese plan solucionará los problemas actuales. El director de Corpocesar, Kaleb Villalobos, fue sincero al afirmar que “el problema del Guatapurí no solo es de la Corporación”.
