A medida que avanza la modernización tecnológica y las noticias se generan y se sobreponen unas sobre otras, en una verdadera “torre de babel”, con la internet y la creciente influencia de las redes sociales, entre otras innovaciones, aumenta, paradójicamente, la importancia del periodismo de opinión.
Los comentaristas y columnistas de la radio y la televisión, pero en particular los de diarios y revistas tienen la gran responsabilidad de fijar señales, de dar pautas, de ayudar a interpretar y a comprender a los lectores la avalancha de acontecimientos, noticias, escándalos, y hasta chismes, que caracterizan el mundo moderno.
En medio de esa sobre-información que es la tendencia en la sociedad actual, muchos mensajes y por múltiples canales y medios de comunicación, el comentarista de prensa, independientemente de su temática y de su estilo, se convierte en el faro que orienta a los lectores, y en referente de conversación cotidiana luego de conocidas las noticias.
