Los constantes ataques de la delincuencia que sin distingo de género, edad o condición, cometían sus fechorías a cualquier hora del día, hicieron que las familias que habitan en El Cerrito, El Portal del Cerrito, El Rincón del Cerrito, Conjunto Cerrado El Cerrito, Conjunto Multifamiliar El Cerrito y La Floresta en Valledupar se unieran en torno a esta situación.
Dando muestra de solidaridad y unidad, a través de un Comité Cívico liderado por hombres y mujeres de la zona, se propusieron llevar este problema ante las principales autoridades de la ciudad y con una estrategia diferente a la de simplemente expresar la queja y decir que estaban cansados y atemorizados con la presencia de delincuentes de día y de noche, demostraron que estaban dispuestos a ser partes de la solución.
Luego de una serie de reuniones entre las comunidades de estos barrios y las autoridades, de la incredulidad de algunos y de la certeza de otros, fue activada una alarma comunitaria. Un modelo que bien puede replicarse en otras zonas de la ciudad.
