De nuevo, Valledupar realiza su tradicional Feria Ganadera, esta vez en su versión Trigésima Cuarta. Este importante evento, el más destacado de nuestra economía regional, sirve para promocionar y mostrar lo mejor de nuestra ganadería y también para conocer y comparar los avances y las nuevas tecnologías disponibles para este subsector.
Y es que la ganadería tiene una gran significación en la historia del Valle de Upar; es, en el fondo, la razón de ser de su ubicación geográfica, cuando la Corona Española decide estimular en estas tierras la cría de ganado vacuno, aprovechando sus anchos y fértiles valles y sus ríos caudalosos, tributarios del Río Cesar, y del Gran Río de la Magdalena.
Recordemos que ha sido la cría de ganado la principal actividad económica de nuestros ancestros, de nuestros abuelos y bisabuelos, en torno a la cual se desarrolló nuestra economía, en los siglos XVII y XIX, con mayor intensidad y éxito que la misma agricultura.
Está comprobado que nuestras tierras tienen una gran vocación para la ganadería, así lo demuestran diversos estudios de historiadores y economistas; son aptas para la misma y sólo requieren una visión de futuro y una administración gerencial, para lograr, como ha sucedido en los últimos años, cada vez mejores rendimientos y ganancias para los ganaderos, y los sectores vinculados a la misma.
Muchas cosas han cambiado desde las grandes haciendas de la época colonial, en torno a las cuales giraba la economía semifeudal de entonces, a la moderna ganadería de hoy, apoyada en la ingeniería genética, el mejoramiento de razas y un mejor uso de los suelos y todos los insumos que requiere esta noble labor.
Los gremios ganaderos y agrícolas de la región, al igual que la Corporación de Ferias y Exposiciones de Valledupar han realizado una destacada gestión para lograr la participación de las mejores ganaderías del país, procedentes de distintos departamentos.
