Definitivamente el folclor vallenato mueve masas. Despierta sentimientos y emociones que van desde al amor al odio. Hace triunfar a unos y perder a otros.
Puede ser punto de encuentro o distanciamiento, de acuerdo o polémica. Así ha pasado a través de su historia, una historia que se escribe desde los compositores, acordeoneros, guacharaqueros, cajeros, cantantes y demás músicos, hasta los expertos, críticos y fanaticada.
Las últimas noticias del mundo vallenato demuestran que el vallenato es apasionado. El hecho de que un cantante cambie a su acordeonero por otro, que el otro consiga nuevo compañero –caso Silvestre Dangond/Rolando Ochoa- y se tejan alrededor múltiples hipótesis de su separación y se llegue al análisis de que el acordeonero ha perdido importancia y su puesto lo ha suplido el cantante, que finalmente es el dueño de la agrupación, es muestra de que algo cambió entre los exponentes del folclor vallenato.
