Colombia ayer dio muestras de civilidad y democracia. Masivamente votó y los resultados fueron mayoritarios para una corriente de opinión que quiso darle su confianza al presidente Santos y en especial a su anhelo y tarea de paz.
Pero el mandato por la paz que ha recibido el Presidente es también un mandato para las FARC y el ELN. Colombia quiere apurar la superación del conflicto.
El conflicto está en el centro de nuestro proyecto de nación soberana y equitativa y eso lo ha tenido claro el reelegido presidente, pero también la amplia coalición, principalmente fuerzas de izquierda, que haciendo un paréntesis en el distanciamiento con su gobierno, determinó apoyarlo en ese noble propósito de reconciliación nacional.
