Preocupa el desinterés de las Instituciones Prestadoras de Salud -IPS- de Colombia, entre ellas un gran número del Cesar, por presentar ante la Superintendencia de Salud la información financiera y de funcionamiento de las últimas cinco vigencias, entidad encargada de inspeccionar, vigilar y controlar la prestación de los servicios a los usuarios.
La Supersalud dio un último plazo a las IPS, extemporáneo incluso, para que entreguen dicha información antes del 27 de junio. Las cuentas que quieren conocer son de más de seis mil Instituciones de las 12 mil que existen en Colombia. Es decir, solo el 50 por ciento se ha reportado ante la autoridad respectiva, lo que ha provocado que la Superintendencia haya emitido 6.319 autos de apertura de investigación a los vigilados que no reportaron a tiempo, que aún cuando hagan el respectivo reporte serán sancionados.
Esta información es importante que la conozca la Super porque es su obligación cumplir con sus funciones establecidas en la Ley 1122 de 2007, la cual fue aprobada con el fin de realizar algunos ajustes al Sistema General de Seguridad Social en Salud, con una prioridad importante, como es el mejoramiento en la prestación de los servicios a los usuarios.
