Hace varios días, Lasillavacia.com publicó un artículo donde llama la atención sobre el creciente problema que hay alrededor de las prohibiciones para instalar antenas de telefonía celular dentro de las ciudades.
El problema de restringir las antenas de celular es que esto dificulta enormemente la posibilidad de darle cobertura de calidad en voz y datos (internet) a todos los usuarios. Hoy hay tantas líneas de celular como habitantes tiene Colombia y el Cesar. Hoy en día, y hacia el futuro será con mayor énfasis, las comunicaciones serán móviles. El internet móvil será cada vez más rápido, y con la próxima entrada en el mercado de las tecnologías 4G, que permite mayores velocidades de descarga y navegación, las empresas de telefonía móvil necesitarán más “capilaridad” de la red. Es decir, más antenas para cubrir más territorio y de mejor forma el actual. Tenemos que tener en cuenta que esto si bien beneficia a las compañías presentes en el mercado, al final de cuentas el mayor beneficiado es el consumidor final.
Sin embargo, en aras de hipótesis no probadas de protección a la salud, todas las ciudades de Colombia han puesto restricciones expresamente para instalar más antenas de éstas, e incluso ciudades como Montería, han llegado al extremo de las prohibiciones que quizás dejen a esa ciudad sin cobertura.
