En el tramo 3 del proyecto Ruta del Sol, Valledupar tiene tres puntos del municipio que restringen paso a una sola calzada y que demandan que el alcalde Ernesto Orozco se apersone y ejerza un mayor liderazgo que permita prontas soluciones. Estos puntos son los pasos por los corregimientos de Aguas Blancas y Valencia de Jesús, lo mismo que la entrada y salida de Valledupar.
Es corto el tiempo que le queda a la fase de construcción de esa obra, unos dos años, y si no se hacen esas soluciones, ya quedarán así y se dará paso a la fase de operación y mantenimiento de lo existente por parte del concesionario Yuma, una compañía del conglomerado constructor italiano Impregilo SPA, que ahora adopta el nombre de WeBuild.
Aunque Orozco indicó a EL PILÓN que, en cuanto al punto de entrada y salida de Valledupar, su administración está haciendo las gestiones para que los permisos ambientales se adelanten por parte de la ANI, y ya el Ministerio del Interior manifestó que no hay necesidad de consulta previa… y que se adelanta “la gestión predial de ese punto y poder construir la glorieta en el sitio del anillo vial, que la doble calzada llegue ahí y luego siga hacia el Obelisco para continuar en una doble calzada urbana de 33 metros de ancho”, deberá personalmente por este a cargo de acordar a las partes y superar obstáculos como la invasión que la gobernación en la ejecución del anillo vial habría hecho de la franja del concesionario.





