La falta de políticas públicas que apoyen y protejan a los artistas y gestores culturales de Valledupar es cada día más evidente, especialmente cuando se conocen casos como el del poeta Luis Mizar, quien enfermo trata de sobrevivir con la venta de sus libros que a su vez usa para pagar el costoso tratamiento que debe recibir.
Es lamentable que el Municipio, a través de su coordinación de Cultura, no tenga un programa que agrupe a los artistas y los ayude a establecer una red, no solo para dar a conocer sus creaciones, sino para apoyarse en momentos difíciles.
Las agendas de los gobiernos de Valledupar y del Cesar no tienen como prioridad la cultura. En Valledupar hay pintores, poetas, escritores, escultores, músicos que tienen reconocimiento no solo regional sino nacional e internacional, y aun así solo son importantes en la época electoral cuando los aspirantes a cargos de elección popular necesitan de su aval y apoyo.
