Con la llegada del nuevo gerente del SIVA, Jaime González Mejía, se generaron grandes expectativas y se comenzó a hablar de un nuevo ciclo que hacía presumir mejoras en el servicio de transporte público masivo en Valledupar. Eso, en su momento, lo resaltamos en estas mismas líneas editoriales.
No obstante, la situación que se presenta en estos momentos deriva en la triste noticia que señala grandes deficiencias en la frecuencia del servicio de buses, tan grave que muchos usuarios hicieron públicas sus quejas al indicar que entre un bus y otro han llegado a transcurrir periodos hasta de dos horas, generando desespero y aglutinamiento de pasajeros.
Es así como de ese momento esperanzador pasamos rápidamente a la triste realidad en que se encuentra el servicio de trasporte público masivo de Valledupar y en cuyo río revuelto el mototaxismo y otros transportadores informales han logrado ganancia de pescadores, al aprovechar la gran demanda de pasajeros ávidos de una movilidad rápida, oportuna y económica, pero en detrimento de su propia seguridad.





