El recién aprobado proyecto de ley que reforma el Código Penitenciario colombiano tendrá sus implicaciones sociales, debido a que abrirá las puertas jurídicas para que diez mil presos salgan a las calles, como una medida que permita disminuir o apaciguar el hacinamiento que existe en los centros carcelarios del país.
En Valledupar la Cárcel Judicial es una muestra fiel de las condiciones degradantes en que están los reclusos ya condenados o en espera de que les solucionen su situación judicial. Aparte de que esta cárcel ha sido la manzana de la discordia entre comunidad y autoridades por su ubicación en zona residencial, también es el clásico ejemplo de la sobre población de presos que tiene: sus siete patios tienen capacidad para albergar a 250 reclusos y actualmente hay .1.108, superando cualquier lógica de convivencia humana.
La denuncia hecha recientemente por el Defensor del Pueblo en el Cesar fue dramática. El hacinamiento de la Judicial de Valledupar es de un 350 por ciento, por lo que los internos duermen en los baños y los techos. Ahora con la reforma aprobada en la Comisión Primera del Senado, después de casi tres meses de discusión, un gran porcentaje de estos reclusos saldrán a las calles de la ciudad.
