La situación de la economía internacional, ha generado un replanteamiento de la política económica de varios países de América Latina, como también de otras naciones de un grado de desarrollo económico similar al nuestro.
Las noticias y comentarios sobre la economía de Estados Unidos, como también sobre la gran mayoría de los países de Europa, son preocupantes y – tarde o temprano- de alguna u otra manera tendrán un efecto en países como el nuestro, así las autoridades de turno, de manera un poco ingenua e infantil, traten de minimizarlo.
En efecto, la economía de Estados Unidos, sigue débil, con un desempleo alto para sus tasas históricas, un sector inmobiliario con problemas de valoración, lo que dificulta el apalancamiento financiero que este presta a las familias, particularmente.
