Hace algunas semanas advertíamos en estas mismas páginas sobre la necesidad que tiene Colombia, al igual que los otros países de América Latina, de prepararse para afrontar las consecuencias de la crisis económica y financiera internacional, ya que era ingenuo – y sigue siéndolo- pensar que estamos blindado frente a semejantes turbulencias.
Decíamos que la situación de la economía internacional, había generado un replanteamiento de la política económica de varios países de América Latina, como también de otras naciones con un grado de desarrollo económico similar al nuestro, y que Colombia tenía también que hacerlo.
En efecto, las noticias y comentarios sobre la economía de Estados Unidos, como también sobre la gran mayoría de los países de Europa, son preocupantes y de alguna u otra manera tienen un efecto en países como el nuestro.
