El repunte este año del ciclismo en Colombia, con los logros de Nairo Quintana, quien ganó el segundo puesto en el Tour de Francia, carrera en la que además fue el campeón de la montaña y el mejor de los jóvenes, y sus victorias en la Vuelta a Burgos y Vuelta al País Vasco, hace analizar la situación de este deporte en el Cesar que trata de sobrevivir en medio de las dificultades económicas y del poco, por no decir nulo, apoyo de las Secretarías de Deportes del Departamento y del Municipio.
No es un secreto que el ciclismo cesarense es uno de los deportes que transita por el camino del olvido institucional y gremial; desatención y desinterés que sepultó en el cuarto de ‘San Alejo’ a actividades que tuvieron sus años dorados, como la Clásica del Cesar y la Clásica Festival de la Leyenda Vallenata con la que, en una época, se iniciaba el Festival Vallenato en el mes de abril.
A pesar de los esfuerzos que hicieron décadas atrás, corredores como Obdulio Molina, Ezequiel Arciniega, Walter Guerra, Orlando Plata, Juan Yaneth Pinilla, Andrés ‘El Turco' Gil, Luis Hernán ‘El Cali' Delgado, Rafael 'Perkins' Yancy, Freddy Mendoza, entre otros que se inclinaron por el 'caballito de acero', los gobernantes –Gobernadores y Alcaldes- siguen sin creer en este deporte y por tanto no hace parte de sus agendas políticas, aún cuando en sus planes de desarrollo se comprometieron a trabajar por el fomento del deporte en todas sus disciplinas.
Luchando contra la corriente y el débil espíritu deportivo de quienes dirigen los destinos del Cesar, la Liga de Ciclismo Departamental se reorganizó, alzó vuelo y ha demostrado en lo que va del 2013 un buen trabajo.
