Terminadas las festividades decembrinas de 2022, y una vez hecho todos los balances del año que acaba de culminar, ahora las expectativas se centran en lo que será o nos traerá el 2023 que apenas comienza.
Es evidente que, independiente de las proyecciones y planes individuales o familiares de los cesarenses, esta anualidad de seguro será trascendental para Valledupar y el Cesar en razón a que se trata del año clave para que en las urnas elijamos a nuestros próximos gobernantes, una decisión colectiva de suma importancia porque de ello dependerá la suerte del siguiente periodo gubernamental de cuatro años.
Será entonces el año de los diagnósticos y análisis serios y bien fundamentados sobre la realidad del departamento y de cada una de sus regiones, ese ejercicio ha de ser fundamental como mecanismo determinador del perfil de los mandatarios que en estos momentos necesitamos, esa es la primera tarea a la que todos estamos llamados a desarrollar para que nuestra decisión electoral sea lo más acertada posible, de eso dependerá el bienestar colectivo que en últimas repercutirá en el beneficio individual.





