El departamento del Cesar llega a su aniversario 46. Un año más para mirar atrás, pero no para ver lo negativo, sino las experiencias positivas, y las oportunidades de un territorio que tiene todo los elementos para ser una región sostenible y productiva. Es hora de revisar por qué el liderazgo que hace 46 años logró crear un departamento, hoy se ha quedado rezagado, viviendo de un pasado, dejando pasar las oportunidades que en un momento clave fueron suficientes para que los cesarenses brillaran con luz propia en el plano nacional, incluso internacional.
Cómo olvidar a los gestores del departamento: José Antonio Murgas, Alfonso Araújo Cotes, Crispín Villazón, Aníbal Martínez, Clemente Quintero, Manuel Pineda, Manuel Germán Cuello, Rafael Escalona, entre otros que tuvieron el acompañamiento de organizaciones sindicales, diputados, concejales, folcloristas, mujeres, estudiantes y ciudadanos del común que creían en la causa.
Hoy vale la pena recordar que cuando se creó el departamento en su primera gobernación, con Alfonso López y su equipo de Planeación con economistas como Jorge Child, se proyectó que el Cesar resumía a Colombia, a esa Colombia, agrícola, fronteriza, de migrantes -que venían de otros departamentos atraídos por el algodón, de varias posibilidades de desarrollo agroindustrial y culturalmente diversa, rica, mágica.
