Por enésima vez abordamos los problemas que afronta la edificación del Colegio Nacional Loperena, cuyas paredes, techos, baños y demás infraestructuras están en riesgo permanente de caerse.
No han sido suficientes los llamados mediáticos de los sectores sociales, políticos y de la misma comunidad estudiantil para obtener la solución que con tanta urgencia han pedido por más de ocho meses.
La Administración Municipal acató una tutela que le ordenaba solucionar los problemas sanitarios, mediante el ofrecimiento de una alternativa a los estudiantes y profesores, para lo cual instalaron baños portátiles mientras en Bogotá en el Ministerio de Cultura se aprobaba el proyecto enviado por la Alcaldía para hacer los arreglos pertinentes a dicha infraestructura.
