El terremoto que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto deja una tragedia que suma 273 muertos, más de 3.800 heridos, 377 desaparecidos, cientos de miles de familias afectadas y graves afectaciones a la infraestructura de ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. El impacto de la catástrofe también va más allá de las pérdidas humanas y alcanza la economía de las regiones golpeadas. Un análisis de Confecámaras reveló que cerca de 270.000 empresas y 1,4 millones de empleos formales se encuentran en los territorios más afectados por el sismo.
De acuerdo con la Red de Cámaras de Comercio, en los cinco departamentos priorizados —Chocó, Quindío, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas— existían 269.786 empresas antes del terremoto. De este total, 250.628 son microempresas, lo que representa el 93 % del tejido empresarial identificado. Se trata de negocios que, por su tamaño y capacidad financiera, pueden tener mayores dificultades para absorber pérdidas y reanudar sus actividades después de una emergencia.











