Doctorado honoris causa a una educadora

Por Jairo Franco Salas

La universidad YMCA de México, otorgó el doctorado Honoris Causa a la Licenciada María Luisa Piraquive Corredor, el 16 de agosto del año en curso, por sus 40 años educando con valores. 

La Licenciada María Luisa, nacida en Chipatá – Santander, terruño donde están condensados sus recuerdos de infancia, sueños y vivencias, allí fortaleció su esmerada pulcritud con un lenguaje sobrio, versátil y talentoso.

No ha permanecido indiferente a la turbulencia de la realidad, el origen de su singularidad, y su gran compromiso social por conquistar la equidad y calidad de la educación la ubican  como una gran orientadora en el manejo de factores decisivos donde ha extendido sus aspiraciones diversas e integrales.

Su misión referente a la equidad y el equilibrio social, le da luminosa proyección en estrategias institucionales, convivencias y seguridad, cumpliendo con todos los trámites exigidos y arrojando resultados positivos.

La licenciada, catalogada como un ser de agilidad mental, gran concentración y profundización en el hilo conductor de la educación que trae enorme valor a la vida donde hace discernimiento y reflexión sobre que el pasado ha sido ya definido y el futuro está disponible para seguir luchando por él.

Mujer memorable dueña de una buena cautela que le ha permitido disfrutar siempre de la enorme riqueza espiritual, intelectual, dándole aplicación con rigor a las reglas de valoración, sus principios activos básicos de argumentación corroborados y demostrados.

A través de disertaciones  y conferencias realizadas en diferentes escenarios  del país y del mundo ha hecho una cruda radiografía de las grandes falencias y situaciones perversas que agobia la educación y amenazan con socavar los fundamentos de la sociedad.   

La licenciada María Luisa, sigue trabajando en sintonía permanente sembrando semillas del pensamiento que permitan escuchar y examinar los actos a luz de la propia realidad: la verdad.

Finalmente, la licenciada María Luisa, contagia a cualquiera de alegría y sentimiento positivo, en su benemérita carrera docente, que ha ejercido por más de cuarenta años continuos e ininterrumpidos, a la altura del profesionalismo que la ética y la moral le exigen, priorizando en sus acciones el mejoramiento de la calidad de la educación en la nación; es poseedora de la más asombrosa e impresionante destreza, fluidez y versatilidad en el desarrollo de estrategias  conducentes a optimizar el desarrollo humano e integral. 

Entrega con sabiduría, inteligencia y cariño sus conocimientos y respuestas, basadas en actitudes positivas, motivadoras y estimulantes.