13 agosto, 2019

Dinastías, juglares, trovadores y el PES en la música vallenata

Hace un tiempo atrás planteaba a través de este periódico que la palabra juglar no era del todo adecuada para referirse a nuestros acordeonistas o acordeoneros pioneros; porque los juglares aquellos de donde proviene la palabra del sur de Francia, Provenza, en la edad media. Un juglar era un personaje circense que hacía toda clase […]

Hace un tiempo atrás planteaba a través de este periódico que la palabra juglar no era del todo adecuada para referirse a nuestros acordeonistas o acordeoneros pioneros; porque los juglares aquellos de donde proviene la palabra del sur de Francia, Provenza, en la edad media. Un juglar era un personaje circense que hacía toda clase de malabares: saltimbanqui, adivinador de la suerte, domador de animales, sacamuelas, bota fuego, danzarín, bufón, músicos pobres, ladrones de las músicas de los trovadores, y se vestían estrafalariamente.

Al buscar las similitudes para justificar el uso de la palabra en nuestro medio encontré que se parecían en el oficio: el juglar del sur de Francia iba de pueblo en pueblo haciendo sus espectáculos y tocaban un instrumento, cantando canciones que eran de los trovadores, cobraban por eso. Lo mismo que hacen nuestros músicos viejos o jóvenes hoy. Jaime Pérez Parodi, uno de los más versados en materia de vallenato, dijo: “En el vallenato no existen juglares”. Después de hacer un análisis uno dice: sí es verdad. Porque Emiliano Zuleta no era saltimbanqui, bufón, etc. Pero se aplica la palabra basados en la similitud del oficio y no pasa nada.

Veo que Félix Carrillo tiene una preocupación similar a la que tuve yo con la palabra juglar, pero él con la palabra dinastía. En las redes sociales circula la versión de que una dinastía vallenata se refiere a unas familias musicales, y es lo que entendemos de su aplicación. Doña Consuelo Araujo, “La pilonera celestial”, al emplear la palabra dinastía aplicó una figura literaria, igual que los villanueveros al bautizar nuestro festival: Festival Cuna de Acordeones.

En realidad la cuna de acordeones es Europa, doña Consuelo aplica el símil, en Villanueva aplicamos la metáfora. No se puede negar que son aplicaciones muy bellas. Una vez un capitán le preguntó a un sargento. ¡Sargento! ¿Con cuántos soldados contamos para la guerra? Y este respondió: tenemos 30 fusiles, mi capitán. El sargento resolvió el asunto con una figura literaria, podía haber 50 soldados, pero solo contaban con 30 fusiles.

La pólvora es una invención de los chinos, y se usa en todo el mundo. Hay palabras en el español que tienen el nombre China, ejemplo: cochina, capuchina, borrachina, conchinchina, espada china, parlanchina, rechina. ¿No sé por qué? pero ahí están y las usamos.

Por otra parte hace rato que del idioma Francés usamos las siguientes palabras: cine, argot, ballet, bombón, boulevard, boutique, chef, croquis, glamour, popurrí, sabotaje, souvenir, etc. Y no ha pasado nada. Diga: Familia musical o dinastía vallenata que no pasa nada, existen los galicismos y también el americanismo.

El PES, (Plan especial de salvaguardia de la música vallenata) primero: En la trayectoria del vallenato hubo un tiempo largo el cual fue permeado por los marimberos, ellos siendo en un gran número guajiros celebraban con su música y pagaron muy bien esos servicios, además de influenciar en la musa de compositores; los saludos en cada elepé eran bien pagos, marimbero que se respetara tenía que estar en lista de saludos de los mejores conjuntos. Continuara…