por Eloy “chichi” Quintero
No se puede hablar del doctor Aníbal Martínez Zuleta, de su larga parábola de vida, sin mencionar su participación activa y entusiasta, como joven abogado liberal, en las luchas políticas que libraron los provincianos, por allá por los años cincuenta del siglo pasado, para abrirse un espacio político en el Magdalena grande que les permitiera jalonar el progreso de la provincia de Valledupar abrumada por el centralismo y el olvido de los gobiernos asentados en Santa Marta.




