En la cosmovisión de la cultura indígena Tayrona, con sus descendientes y etnias: arhuacos, koguis, wiwas y kankuamos, existe una línea invisible llamada la Línea Negra; según ellos, esta fue creada por la ley de origen desde tiempos inmemoriales; ella circunda todo el piedemonte de la Sierra Nevada.
Los indígenas serranos, dentro de sus creencias, afirman que existen nueve mundos: cuatro de ellos están incrustados dentro de la tierra y son los mundos de la oscuridad, que fueron primero que los cuatro mundos de la luz; estos mundos son los de la Madre Seinekan.
Pero existen además otros cuatro mundos que son los mundos de la luz del sol, los del padre Serancua, y que están por encima de los cuatro mundos de la madre; en la mitad, o separando los cuatro mundos del sol de los cuatro mundos de la tierra, existe un noveno mundo en donde se encuentra la línea negra.











