COLUMNISTA

In memoriam de mi tío Alfonso Araújo Cotes

La muerte de mi tío Alfonso Araújo Cotes fue un aplauso a la vida, fue un festejo para, de pie, aplaudir su existencia. Fue un liberal que no destiñó.

In memoriam de mi tío Alfonso Araújo Cotes

In memoriam de mi tío Alfonso Araújo Cotes

Por: Enrique

@el_pilon

canal de WhatsApp

La muerte de mi tío Alfonso Araújo Cotes fue un aplauso a la vida, fue un festejo para, de pie, aplaudir su existencia. Fue un liberal que no destiñó. Se ubicó, al lado de López Michelsen, en el ala progresista e intelectual del liberalismo. Araújo Cotes se destacó en varios ámbitos.

En su vida pública nos legó valores. Ayudó a construir aquella época  -ya perdida, ya lejana- en la que la política se hacía con honestidad y, cuando lo público, no era un botín para enriquecerse. No usó el poder para formar clanes políticos ni le jaló al nepotismo como forma de gobierno familiar.  Mi tío no se enriqueció, no se sirvió del presupuesto público sino que sirvió al territorio y a sus gentes.  

Cuando fue -hace ya décadas- director del Instituto de Fomento Municipal (INFOPAL) y dos veces gobernador del Cesar, transformó  vidas y territorios. Al Cesar, de su mano,  llegó el acueducto, el alcantarillado, el aseo y el saneamiento básico y fue protagonista en la creación del departamento. 

Sigue leyendo

Crea tu cuenta para leer el artículo completo

Desbloquea el resto de la historia e inicia sesión para seguir leyendo sin interrupciones.

Temas tratados
  • Alfonso Araújo Cotes
  • Columnista
  • Opinión

TE PUEDE INTERESAR