Más allá del fanatismo y las pasiones que se desbordan por el fútbol, los casos de corrupción impositiva e irregularidades son cada vez más conocidos en esta industria, la cual envuelve a privados, sociedades civiles, gobiernos y la población; ante lo que muchos se preguntan ¿cuál es la solución para evitar que estas situaciones se repitan?
Para nadie es un secreto que el fútbol mueve grandes montos de dinero por cada año a través de las adquisiciones de nuevos jugadores, integración y fortalecimiento de clubes deportivos, los significativos ingresos por la televisación de encuentros, contratos con reconocidas marcas y, por supuesto, su participación en competencias locales e internacionales.
De hecho, la industria del fútbol tiene unos ingresos anuales de más del 40% del total de la industria del deporte. Si miramos el valor de mercado de las selecciones de fútbol de CONMEBOL (Sudamérica) y de CONCACAF (Norteamérica, Centroamérica y el Caribe), Brasil es el líder de la lista, con Neymar, Vinicius Junior y sus compañeros, sumando un valor de 1.120 millones de dólares, a fecha de agosto de 2022. Por su parte, la Argentina de Messi y Lautaro Martínez, flamante campeona del mundo, de Messi y Lautaro Martínez, se valoró en 689 millones de dólares en esa misma fecha, según datos de Statista.






