La nueva reserva temporal de los recursos naturales renovables en la Sierra Nevada de Santa Marta deja bajo una figura especial de protección 942.005 hectáreas repartidas entre Magdalena, Cesar y La Guajira, y se cruza de lleno con el mapa minero de la región. Un informe de la Agencia Nacional de Minería (ANM), incorporado en la memoria justificativa del Ministerio de Ambiente, revela que 93 títulos mineros vigentes se traslapan con el polígono de la reserva, sobre 46.088 hectáreas, de los cuales 67 quedan contenidos al 100% dentro del área declarada.
En el mapa de la Sierra no solo aparecen títulos mineros vigentes, sino también un ramillete de solicitudes de “áreas de reserva especial”, figuras creadas para estudiar y, eventualmente, formalizar la minería tradicional que ya se practica en esos polígonos. A diferencia de un contrato de concesión, estas áreas no otorgan todavía derecho a explotar, sino una expectativa condicionada a que la ANM y el Gobierno definan si son compatibles con la normatividad ambiental y social.











