CESAR Y LA GUAJIRA

Esta es la lista de empresas del Cesar y La Guajira con títulos mineros afectados por la nueva megarreserva en la Sierra Nevada

La megarreserva temporal en la Sierra Nevada congela por dos años nuevos títulos mineros y pone en pausa a grandes empresas de calizas, agregados y obras civiles, así como a pequeños mineros que buscaban formalizarse en el piedemonte del Cesar.

Actividad minera en el piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta, epicentro del debate entre empleo, economía local y la nueva megarreserva

Actividad minera en el piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta, epicentro del debate entre empleo, economía local y la nueva megarreserva

Por: Katlin

@el_pilon

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La nueva reserva temporal de los recursos naturales renovables en la Sierra Nevada de Santa Marta deja bajo una figura especial de protección 942.005 hectáreas repartidas entre Magdalena, Cesar y La Guajira, y se cruza de lleno con el mapa minero de la región. Un informe de la Agencia Nacional de Minería (ANM), incorporado en la memoria justificativa del Ministerio de Ambiente, revela que 93 títulos mineros vigentes se traslapan con el polígono de la reserva, sobre 46.088 hectáreas, de los cuales 67 quedan contenidos al 100% dentro del área declarada.

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En el mapa de la Sierra no solo aparecen títulos mineros vigentes, sino también un ramillete de solicitudes de “áreas de reserva especial”, figuras creadas para estudiar y, eventualmente, formalizar la minería tradicional que ya se practica en esos polígonos. A diferencia de un contrato de concesión, estas áreas no otorgan todavía derecho a explotar, sino una expectativa condicionada a que la ANM y el Gobierno definan si son compatibles con la normatividad ambiental y social.

Al quedar parcial o totalmente dentro de la nueva reserva temporal, todas esas solicitudes entran en una especie de sala de espera: antes de pensar en legalizar la extracción allí, el Estado deberá decidir si esos suelos terminan en la foto final como zonas de conservación, de exclusión minera o de reconversión de la minería que hoy existe.

El freno a la expansión minera

En desarrollo del principio de colaboración armónica con el sector minero, el Ministerio remitió a la ANM la cartografía de la reserva para evaluar el cruzamiento con títulos y solicitudes vigentes. El análisis de la autoridad minera confirmó que el polígono se superpone con decenas de contratos de concesión, licencias y otras modalidades, que ahora quedan sometidos a la nueva figura de protección.

Aunque la reserva no revoca de entrada los títulos existentes, sí cierra la puerta para nuevas concesiones y solicitudes en el área protegida, y ordena que futuras decisiones sobre el ordenamiento minero‑ambiental consideren la integridad ecológica e indígena del territorio. 

Títulos en Cesar: el anillo minero del piedemonte

En el departamento del Cesar, los títulos se concentran en las zonas bajas y medias de la Sierra, especialmente en el piedemonte que conecta el macizo con el valle del río Cesar y los corredores viales hacia Valledupar. El documento técnico detalla concesiones de carbón a cielo abierto y canteras de materiales de construcción en la vertiente sur, cerca de las estribaciones y en el entorno de municipios como Pueblo Bello y Valledupar.

Entre los títulos listados por la ANM que quedan totalmente contenidos en la reserva figuran contratos para explotación de calizas, agregados y otros materiales, con expedientes como 14785 (Calcreos S.A.), 15956 (Agregados del Norte de Colombia Ltda), 20354 (Calizas del Magdalena S.A.) y contratos de grandes concesionarios de obras civiles como Grodco Ingenieros Civiles S.A.S. La tabla anexa muestra superficies de superposición del 100% en áreas que van desde pocas hectáreas hasta polígonos que superan las 400 hectáreas por título.

Empresas con títulos 100% dentro de la megarreserva en Cesar. La lista es ilustrativa, no exhaustiva, basada en la tabla de 93 títulos que entregó la ANM al Ministerio.

Empresas con títulos 100% dentro de la megarreserva en Cesar. La lista es ilustrativa, no exhaustiva, basada en la tabla de 93 títulos que entregó la ANM al Ministerio.

El documento técnico explica que muchas de estas concesiones se ubican sobre acuíferos estratégicos del valle del Cesar y en zonas de alta vulnerabilidad a la contaminación, lo que incrementa el riesgo para el abastecimiento hídrico de Valledupar y otros municipios. Además, advierte que la minería legal en el piedemonte suele abrir vías terciarias y trochas, instalar trituradoras y patios de acopio y generar una huella de fragmentación de ecosistemas que va más allá del área puntual del título.

Títulos en La Guajira: carbón y cuenca del Ranchería

En La Guajira, el diagnóstico es igual de sensible: los títulos mineros se agrupan en las zonas bajas y medias de la vertiente norte y oriental de la Sierra, con fuerte presencia en municipios como Barrancas, Albania, Hatonuevo, San Juan del Cesar y Dibulla. El documento técnico identifica concesiones de carbón a cielo abierto vinculadas al complejo de El Cerrejón, así como títulos de oro y cobre en la cuenca alta del río Ranchería y sus afluentes.

La tabla de la ANM recoge contratos ya conocidos como los de Carbones del Cerrejón y el Consorcio Carbones del Cerrejón‑Cerrejón Zona Norte, que se superponen con resguardos wayuu como Cuatro de Noviembre, Provincial y Trupiogacho y La Meseta. También registra solicitudes recientes de grandes compañías y personas naturales —como Minera Estrella C.I. S.A.S. y Baccancas Colombia SAS— que, aunque aún en trámite, caen en el área de influencia de resguardos wayuu y del resguardo kankuamo en Cesar.

Empresas con títulos 100% dentro de la megarreserva en La Guajira. La lista es ilustrativa, no exhaustiva, basada en la tabla de 93 títulos que entregó la ANM al Ministerio.

Empresas con títulos 100% dentro de la megarreserva en La Guajira. La lista es ilustrativa, no exhaustiva, basada en la tabla de 93 títulos que entregó la ANM al Ministerio.

Además de la minería de gran escala, el documento alerta sobre la expansión de la minería ilegal de oro aluvial en ríos como el Jerez, en Dibulla, con retroexcavadoras y entables clandestinos que han desviado cauces y vertido lodos y mercurio en territorio Wiwa. La combinación de títulos legales, solicitudes en curso y operaciones ilegales crea un cinturón de presión extractiva alrededor de la Sierra, que la reserva busca contener.

¿Qué empresas son impactadas?

El cruce entre el polígono de la reserva y la base de datos de la Agencia Nacional de Minería muestra que las empresas con títulos vigentes en el área protegida suman unas 46.000 hectáreas de concesiones. Entre los titulares aparecen compañías de materiales de construcción, calizas, gravas y agregados, así como mineras de carbón y metales que operan en el piedemonte del Cesar y la cuenca del Ranchería en La Guajira.

En la memoria justificativa y el documento técnico se destacan contratos de concesión a nombre de firmas como Cartago Nova SAS, Calcreos S.A., Mármoles Venezianos Ltda., Calizas del Magdalena S.A., Agregados del Norte de Colombia Ltda., Grodco Ingenieros Civiles S.A.S., Constructora del Cambio S.A.S., Andiminerals S.A.S., Minerales Luis Tete Samper y Cía S.C.A., ABC Minerals Company SAS, Matrix House Company SAS, así como títulos asociados al complejo carbonífero del Cerrejón en La Guajira. Todas ellas mantienen sus contratos, pero no podrán ampliar áreas, prorrogar plazos ni abrir nuevos frentes dentro del polígono mientras dure la reserva.

Solicitudes y minería especial en pausa dentro del piedemonte

Además de los títulos vigentes, la ANM reportó 81 solicitudes en curso (concesiones, legalización, contratos diferenciales y áreas de reserva especial), de las cuales varias quedan parcial o totalmente dentro de la reserva. Entre las áreas de reserva especial 100% superpuestas están expedientes a nombre de American Sirius SAS, Cantera Ríos de Agua Viva, Minera La Estrella SAS y decenas de personas naturales y familias de la región que buscaban formalizar minería tradicional o abrir nuevos proyectos de materiales.

Expedientes como ARE‑512260, ARE‑510506, ARE‑511474 y ARE‑509987 —que suman miles de hectáreas solicitadas en el piedemonte del Cesar— quedan ahora parcial o totalmente dentro del polígono protegido, lo que congela sus trámites y deja en el aire la posibilidad de que algún día se conviertan en contratos de explotación. Estas solicitudes no se convertirán en contratos mientras la Sierra esté bajo reserva: el Ministerio de Ambiente y la ANM deberán decidir, una vez hechos los estudios, si esos polígonos se mantienen como zonas de conservación, se excluyen de la minería o se transforman en proyectos con reglas mucho más estrictas.

Qué viene para los títulos ya otorgados

La resolución de reserva temporal no derriba de inmediato los 93 títulos que se cruzan con el polígono, pero sí obliga al Estado a revisar el ordenamiento minero‑ambiental y a armonizar las “situaciones jurídicas consolidadas” con los objetivos de conservación. La ANM, en su respuesta, insistió en la necesidad de un análisis intersectorial que minimice el riesgo jurídico y, al mismo tiempo, reconozca la importancia minera del área, mientras Ambiente dejó claro que su prioridad será la protección de un territorio “irremplazable” en términos de biodiversidad y servicios ecosistémicos.

En el corto plazo, la reserva congela la expansión de la frontera minera sobre la Sierra Nevada en Cesar y La Guajira, a la espera de decisiones de fondo sobre figuras de protección definitivas y eventuales zonas de exclusión minera. En el mediano plazo, las discusiones pasarán por la mesa entre Gobierno nacional, autoridades ambientales regionales, ANM y pueblos indígenas, que ya pusieron sobre la mesa su propuesta de una gran reserva definitiva para el territorio ancestral Gonawindua.

Temas tratados
  • Cesar
  • La Guajira
  • Reserva Temporal Sierra Nevada
  • valledupar

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