Antes de llegar a la Terminal de Transporte de Valledupar, decenas de conductores levantan la mano mientras gritan y ofrecen todas las rutas a las que viajan. Al final, repiten una frase conocida: “Vamos de salida, solo falta uno”.
Se trata de los conductores de “carritos informales” que se ubican en varios puntos de la ciudad, pero principalmente el ‘Terminalito’ y a los alrededores de la Terminal de Valledupar. Ofrecen viajes a precios económicos a todos los municipios del Cesar, sur de La Guajira, Magdalena y Bolívar. A su favor juega que las autoridades de tránsito realizan pocos controles.
En entrevista con EL PILÓN, el gerente de la Terminal de Valledupar, Wynter Díaz, reconoció que la informalidad es el peor enemigo de la sostenibilidad financiera de la entidad.











