La reciente reunión de veeduría ciudadana sobre la Vía Valledupar-La Paz ha revelado una serie de preocupaciones críticas respecto a la ejecución del proyecto, destacando la ausencia de funcionarios clave y la falta de respuestas a inquietudes comunitarias. Este evento, que se llevó a cabo para discutir el tamaño del separador vial, dejó a los asistentes con un profundo sentido de frustración.
Los veedores ciudadanos expresaron su descontento ante la falta de asistencia de los tomadores de decisiones. “Nos dejaron peleando solos”, afirmaron, subrayando que ni Invías, ni Findeter, ni los interventores o ejecutores del proyecto acudieron al Foro ‘Riesgos de construcción de la segunda calzada Valledupar – La Paz’. Esta ausencia fue vista como un indicativo de que las autoridades están actuando “a espaldas de la veeduría y de los controles sociales y políticos en el departamento del Cesar”, recalcó el diputado por el Partido Liberal, Jesús Suárez Moscote.
Preocupaciones ambientales y sociales
Durante la reunión, Suárez Moscote hizo hincapié en las deficiencias del proyecto, particularmente en su impacto ambiental y social. “Vamos a sesionar en febrero y vamos a hacer un cuestionario amplio al Invías no solamente sobre este tema que es muy importante”, comentó.











