La generación de energía eléctrica en Colombia proviene en un 63,7% de plantas hidroeléctricas, mientras que un 31,5% de plantas térmicas, la cual se transmite y se distribuye hacia los centros urbanos, donde se comercializa para diferentes usos como el residencial, comercial e industrial, entre otros.
El impacto ambiental generado en las últimas décadas por las altas emisiones de gases de efecto invernadero y las consecuencias que estas traen, ha empezado a plantear la importancia del uso de energías limpias; llamadas así porque se obtienen mediante la utilización de los recursos renovables del planeta, los cuales tienen el potencial para generar energía en diferentes formas, mediante procesos elaborados, los cuales son amistosos con el medio ambiente.











