Ya es costumbre que los papás se quejen y expresen entre chiste e ironía, que a las mamás les celebran su día con todos los juguetes; desayuno sorpresa, almuerzo especial, flores, vino, regalos, y en cambio a ellos, los entretienen con un regalito y un almuerzo que ellos mismos deben pagar. ¿Por qué será?
Bien es cierto que el aporte de espermatozoides de parte de un hombre es suficiente para que un bebé se geste en el vientre de una mujer, toda vez que el cuerpo femenino se encuentra dotado para proporcionarle al embrión todo lo que éste requiere para su crecimiento, formación, nutrición y nacimiento, pero esto, sólo hace énfasis a su desarrollo físico, toda vez que para el desarrollo psicológico y afectivo, sí es necesaria la presencia del padre. ¿Y qué incide en el desarrollo psicoafectivo?
Muchas personas no creen en el tema de las energías, la buena vibra, pero si pensamos un poquito, logramos comprender que existen personas que tan sólo sintiéndolas, nos permiten sentir paz y tranquilidad, y esa sensación se genera gracias a los lazos de amor y confianza que se han creado con esas personas. Existen padres que así como depositaron su esperma y se ausentaron, creen que con comprar una casa, llenar una nevera, cancelar una pensión o pagar una cuota alimentaria, es suficiente, ya que su creencia es: “yo solo deposito y me voy, la mamá se encarga del resto”; pero, ¿qué es el resto? El resto va desde proporcionar todas herramientas para que la casa se convierta en hogar, el mercado en cenas familiares, la pensión en educación y la cuota alimentaria en un niño que no termine en el bienestar familiar, hasta proporcionar toda la buena energía, atención y cuidados para que la casa no sea un hotel, el mercado no termine en la basura, la pensión en matricula condicional y la cuota alimentaria en una visita semanal a un centro de reclusión.






