Aguas Blancas sigue pagando el costo de una variante bloqueada por las inundaciones y por la falta de obras de saneamiento de fondo, mientras la Alcaldía promete alcantarillado y accesos nuevos para conectarla, por fin, con la Ruta del Sol 3.
La rehabilitación de la variante de Aguas Blancas está detenida desde 2022, cuando la comunidad intervino la vía para evacuar inundaciones y denunciar los efectos de las obras viales sobre el drenaje del corregimiento. Desde entonces, persiste la desinformación sobre presuntas indemnizaciones económicas, pese a que la Sentencia T‑078 de 2025 no ordena pagos de compensación, sino la ejecución de obras de saneamiento por parte de la Alcaldía de Valledupar.
El fallo, citado por la veeduría de la Cámara de Comercio de Valledupar, también recuerda que en mesas con la Contraloría el municipio se comprometió a rehabilitar la vía antigua de acceso que empalma con la variante, como medida para garantizar la movilidad mientras se resuelven los conflictos con la Ruta del Sol 3.
“Contratamos un pavimento para hacer un acceso”
Frente a este panorama, el secretario de Obras de Valledupar, Layonel Arenas, asegura que la administración ya empezó a materializar esos compromisos con recursos propios. “Allá hay unos compromisos, nosotros contratamos un pavimento para hacer un acceso”, afirmó, al explicar que se está revisando el tema del alcantarillado y que la Alcaldía tiene varios proyectos en marcha para Aguas Blancas.
Arenas sostiene que el municipio invertirá en la primera etapa del sistema de alcantarillado del corregimiento, en línea con lo que —según él— ha pedido el alcalde Ernesto Orozco. La idea es que estas obras sanitarias se articulen con la infraestructura de la Ruta del Sol 3 para mejorar la conectividad con la vía nueva y dejar de depender de la carretera existente, hoy deteriorada y con problemas recurrentes de inundación.
Obras hidráulicas y tareas pendientes
El secretario también señala que la concesionaria Yuma presentó a la comunidad el diseño de tres nuevas obras hidráulicas que ayudarían a evitar represamientos e inundaciones en la variante, coherentes con los anuncios de la ANI sobre estructuras complementarias para robustecer el sistema de drenaje. “Revisamos con ellos cuáles eran las obras, estuvimos de acuerdo en que esas obras ayudaban a mejorar el drenaje de la vía y con eso ya no iban a tener el represamiento ni la inundación”, aseguró.
Sin embargo, Arenas advierte que no todo recae sobre la concesionaria o el municipio. Enumera tareas pendientes como la limpieza de caños, la canalización adecuada del río y el control sobre las construcciones informales en la ronda hídrica. “Hay varias cosas que hay que hacer que no es solo Yuma, sino también la comunidad (…) si tú vas a construir al lado de un río y vas a bajar el talud, vas a estar más bajo de la altura del río en el momento de la creciente”, señaló.
El funcionario reafirma que la administración espera dejar contratada este año la primera etapa del alcantarillado y mejorar las condiciones sanitarias del corregimiento, donde hoy parte de las aguas servidas terminan directamente en el río.
Una Ruta del Sol “a retazos” si no se destraba el conflicto
Mientras Aguas Blancas espera que las promesas se conviertan en maquinaria y obras, la veeduría de la Cámara de Comercio insiste en que este es uno de los puntos que podría condenar al Cesar a heredar una Ruta del Sol 3 “a retazos”. El diagnóstico ciudadano advierte que, si no se destraban conflictos como el empalme a Valledupar, Valencia de Jesús y la propia variante de Aguas Blancas, el corredor quedará con tramos sin doble calzada, persistencia del tráfico pesado por zonas urbanas y una sensación de “infraestructura de segunda categoría” frente a otros proyectos viales del país.
La veeduría también cuestiona la figura de los eximentes de responsabilidad que amparan a la concesionaria frente a retrasos por factores externos, al considerar que funcionan como un “escudo legal” que permite cerrar la etapa constructiva sin entregar todos los acuerdos sociales pactados en los territorios.
Entre advertencias y promesas de gestión
Arenas responde desde otra orilla: destaca que el municipio ha evitado recortes en el alcance de la obra en el acceso a Valledupar y que hoy acompaña los puntos de conflicto con inversiones propias y mediación con las comunidades. Para el secretario, salvar la glorieta de entrada y asegurar una doble calzada continua hasta el anillo vial es clave para que la ciudad capitalice su condición de única capital conectada directamente con la Ruta del Sol. “Eso era importante (…) para que no se fueran a llevar los recursos para otro sector”, subrayó, al insistir en que “todo está coordinado, está avanzado” y que los cronogramas pactados con empresas de servicios y con la ANI se vienen cumpliendo.
Entre la advertencia de las veedurías y la defensa de la administración, el desenlace en Aguas Blancas y en el resto del corredor dependerá de si, en los próximos meses, se convierten en hechos las promesas de gestión: diseños ajustados, permisos ambientales resueltos, traslados de redes en marcha, alcantarillados en construcción y, sobre todo, acuerdos sólidos con las comunidades que hoy tienen en sus manos —con bloqueos, tutelas y mesas de diálogo— la continuidad de la Ruta del Sol 3 en el territorio.







