11 mayo, 2020

“Un equipo comprometido con Guacochito”: Asociación de Paleros

En el corregimiento de Guacochito la población depende de un 75 % de la extracción de material de arrastre, siendo esta zona del departamento donde más se practica esta actividad.

A raíz de la nota publicada en el diario EL PILÓN el pasado 4 de mayo, en la que se hizo referencia a la protesta de habitantes del corregimiento de Guacochito donde exigían explicaciones sobre los dineros recaudados por las “regalías” de la extracción del material de arrastre; la Asociación de Paleros de Guacochito, a través de su representante Claudio Freite Romero, dio las explicaciones del caso para dar a conocer las labores que están realizado en el corregimiento.

Los habitantes del corregimiento de Guacochito bloquearon las vías de acceso en reiteradas oportunidades en señal de protesta debido a la presunta “vulneración a la que se ha expuesto el pueblo guacochitero”, según la comunidad.

En ese sentido, el Consejo de Comunidades Negras que habita esta zona hizo un llamado a los miembros de la Asociación de Paleros para “llegar a un acuerdo” y pasar la página de este capítulo que tiene a los guacochiteros como los mayores afectados, según denuncian.

Ante los desacuerdos entre la comunidad y la Asociación de Paleros, según señaló Claudio Freite, para este 24 de mayo se realizará una nueva reunión en la que se buscará establecer un nuevo acuerdo entre las partes.

Desde el año 2007, la Asociación de Paleros de Guacochito ha trabajado de manera organizada en la extracción de material de arrastre, labor que ha sido una de las más antiguas en el departamento del Cesar. Una década después, en la búsqueda de seguir dejando huellas en el corregimiento, en 2018 se conformaron como agremiación.

Han sido trece años de una lucha incansable para que el trabajo de este grupo de paleros no pase desapercibido, por esta razón, además de sus actividades también se dedican a la realización de obras sociales y ambientales.

TRABAJO COMUNITARIO

El pueblo guacochitero ha sido testigo de las gestiones que el grupo de paleros agremiados han adelantado para bien de la comunidad, es así como a lo largo de trece años han realizado diferentes obras en pro de sus paisanos. Los trabajos sociales para la comunidad han consistido en el arreglo de calles, la caseta comunal del pueblo e incluso la iglesia se ha beneficiado toda vez que las bancas que hoy estrenan los pobladores fueron donadas por la agremiación.

Claudio Alfonso Freite Romero, quien hace parte de la Asociación de Paleros, ha sido uno de los líderes de esta iniciativa que han llevado a cabo los 25 miembros de este grupo.

Además de las ayudas en materia de construcción y embellecimiento del corregimiento de Guacochito, la Asociación de Paleros ha entregado medicamentos, regalos en las épocas de navidad e incluso han aportado su granito de arena cuando alguno de los guacohiteros tiene el infortunio de perder a un ser querido.

“Nuestra labor social nos ha llevado a donar diferentes enceres, también hemos colaborado con las personas necesitadas, con quienes pierden un familiar ahí estamos nosotros para apoyarlos con recursos económicos para que su ser querido pueda ser despedido dignamente”, manifestó Claudio Alfonso Freite.

En esta época de confinamiento por causa de la pandemia covid-19, la agremiación se puso manos a la obra y entregaron 85 mercados a las personas necesitadas. De igual forma, a través de la Fundación Niños Felices, la Asociación de Paleros realiza importantes aportes a la comunidad infantil en las fechas donde la niñez tiene protagonismo.

El rio Guatapurí, área de trabajo de los paleros, también ha gozado de los buenos tratos por parte de los agremiados al ser constantemente limpiadas las orillas y recibir vigilancia para evitar que otras personas maltraten la fuente hídrica.

En 2018 los paleros se convirtieron en Agremiación, desde entonces los recursos que han donado a la comunidad se estiman en 17 millones 550 mil pesos, lo anterior según la información suministrada por sus directivas al periódico EL PILÓN.

Por: Robert Cadavid | EL PILÓN