Habitantes de la urbanización María Camila Sur, en Valledupar, encendieron las alarmas por la presencia de ocho llantas abandonadas en el caño que se desprende del humedal del mismo nombre, un foco potencial para la proliferación del mosquito transmisor del dengue.
La comunidad denunció que estos elementos, considerados inservibles, permanecen acumulando agua y se han convertido en criaderos propicios para el Aedes aegypti, en medio de una temporada en la que las autoridades de salud insisten en extremar medidas de prevención.
“Personalmente estoy muy preocupada por esas ocho llantas que se encuentran en ese lugar. Porque a cualquiera de nosotros nos puede picar un mosquito y enfermarnos con dengue”, expresó Ramona Peñaranda, residente del sector.






