“El hombre es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice”, una de tantas frases célebres y enseñanzas que recibí de mi papá y que hoy, en su natalicio y en el año en que ha partido a la casa del Padre, he querido atesorar, honrar su vida y su legado, y compartirlo con ustedes.
En tiempos en que los principios y los valores se han trastocado en mala dirección y el ser humano parece confundido con su propósito de vida, la vida y el legado de mi padre son un testimonio que transformó e iluminó con bien a todas las generaciones que influyó con su presencia, con su trabajo o con su silencio.
Hoy el gremio médico nacional y la academia lo reconocen como “El Padre de la Urología en el Cesar”, insignia que se ganó como un cesarense que, a través de la ciencia, el servicio humanitario y su vanguardista talento quirúrgico, clínico y académico, movilizó de manera positiva la transformación del arte médico en toda una región.






