Aunque la inflación ha presionado el precio de los alimentos, los vendedores aseguran que todavía hay “pescado cómodo”: desde bocachico a $2.000 la unidad y bandejas desde $20.000, hasta opciones de bagre y mojarra para todos los bolsillos.
Con más de 5.000 establecimientos vigilados, la autoridad sanitaria refuerza operativos en Semana Santa y llama a comprar solo en sitios limpios, reconocidos y con buena refrigeración.
La compra y consumo de pescado durante la Semana Santa incrementa entre un 12 y 15 % según datos del Ministerio de Agricultura. Sin embargo, hay que estar atento a las recomendaciones de las autoridades.