En Valledupar, la Semana Santa vuelve a tener como protagonista al pescado, y el Pabellón del Pescado del mercado se convierte en uno de los puntos más concurridos por los compradores que buscan calidad, buen precio y tradición en la mesa. Frente a lo registrado en 2025, cuando el bocachico pequeño se conseguía alrededor de $20.000 el kilo y el grande alcanzaba los $38.000, mientras la dorada y el bagre se movían entre $30.000 y $40.000, este año los vendedores mantienen una oferta variada que combina venta por kilo, por bandeja y por unidad para ajustarse al presupuesto de cada familia.
Un año después, los comerciantes aseguran que, a pesar de la presión de los costos, todavía es posible encontrar pescado “cómodo” para la Semana Mayor.
Bandejas de pescado freco
En las mesas 65 y 66 del pabellón, Edwin Barraza atiende sin descanso a quienes llegan preguntando por bocachico, bagre o mojarra. “Tenemos bandeja de bocachico de 20.000 en adelante; 20, 30, 40, 50 si son grandes”, explica mientras señala las canastas llenas de producto fresco. Agrega que el bagre fresco está a $30.000 el kilo y el salado a $35.000, mientras que la mojarra roja se vende “seis en 30, cinco en 20” y también ofrece pacora, doncella y coroncoro. “Mejor dicho, tenemos de todo como en botica”, dice, al destacar que la mayoría del producto llega de Ayapel, la ciénaga de Zapatosa, el Magdalena y otras zonas de la costa Caribe.










