Los uniformados acudieron a la zona y lograron mediar para garantizar la salida segura de los trabajadores, quienes no sufrieron afectaciones físicas.
El joven había llegado al río con un amigo y a los 30 minutos decidió lanzarse al agua donde no salió más.
Juan Édgar Meza y Luzmila Rubiano Henao fueron sepultados en el cementerio San Bonifacio.