El negocio de los taxistas en Valledupar cada día se pone más difícil y llega a límites insostenibles que no permiten que este sea el negocio próspero que siempre ha sido. Tanto los afiliados a las empresas legalmente constituidas como los particulares deben sortear varios obstáculos, para continuar con su rol de prestadores de un servicio público como el transporte.
Valledupar es de las pocas ciudades de la Costa Atlántica, tal vez del país, que tiene fijada una tarifa económica, estándar, que permite un mayor acceso de los ciudadanos a este servicio. Sin embargo, el mototaxismo (fenómeno con el que incluso han aprendido a trabajar) y la invasión de las empresas o cooperativas de transporte intermunicipal que se le meten al rancho, hacen que la situación se vuelva difícil.
Los voceros de los taxistas han sido enfáticos con sus reclamos ante las autoridades locales que tienen que ver con el cumplimiento de la norma que prohíbe que los vehículos de transporte intermunicipal lleven hasta la puerta de su casa al pasajero que viene de otro municipio u otro departamento. Ellos –y con justa razón- han elevado sus quejas y solicitado mano firme para que se cumpla la ley.
El punto del problema radica en que las empresas o cooperativas de transporte intermunicipal e interdepartamental deben tener su sede en la Terminal de Transportes Municipal, donde se supone dejan a los pasajeros y estos acuden a los taxis. Pero como dichas empresas no han acatado la reglamentación y tienen sus sedes dispersas por toda la ciudad, sus vehículos tienen libertad de circular por las vías de la ciudad. Esto genera la competencia desleal, que comienza desde el mismo momento en que no dejan a sus pasajeros en la Terminal de Transportes y aumenta cuando ingresan a la ciudad, llevan a sus pasajeros y de paso, si no hay autoridad que se los prohíba, hacen carreras en el caso urbano.
Existe un Decreto, el 2762 del 2001 que ordena a las empresas autorizadas por el Ministerio de Transporte para prestar servicio intermunicipal e interdepartamental, a funcionar solo desde un terminal de transporte legalmente constituido y avalado por el Ministerio y la Superintendencia de Puertos y Transporte. Pero en Valledupar este tema siempre ha estado a la deriva, sin autoridad que lo haga cumplir. No es la primera vez que se da la discusión sobre la operatividad de las empresas y la necesidad de que estas lo hagan desde el Terminal.
El secretario de Transportes Municipal, Óscar Tom Socarrás, en este caso la autoridad que debe velar para que existan garantías para las empresas de transporte de cualquier orden, anunció que el plazo para que estas se organicen y se trasladen al Terminal de Transportes es el primero de diciembre. Si esta reglamentación se cumple al pie de la letra, seguramente el gremio de taxistas reactivará su negocio.






