Los aforos de julio muestran caídas marcadas frente a octubre de 2025 en varias corrientes que abastecen municipios y predios rurales. Corpocesar advierte que, si la disminución se vuelve crítica, podría restringir las captaciones para privilegiar el consumo humano.
Fallas en el proceso de desinfección y la falta de plantas de tratamiento en óptimas condiciones son algunos de los factores que han influido en que el agua de varios municipios no cumpla con los estándares sanitarios establecidos para el consumo.
La Ley 1977 de 2019 señala que los alcaldes de los territorios que no contaban con la
certificación deberán definir un plan de gestión de acuerdo con parámetros establecidos por
el Ministerio de Vivienda.