Nuevos enfrentamientos se registraron este martes en la urbanización OGB de Valledupar, donde un grupo de residentes impidió que operarios de Afinia realizaran trabajos de adecuación en las redes eléctricas. Pese a que los contratistas contaban con escolta de la Policía Nacional, la oposición de la comunidad forzó su retirada para salvaguardar su integridad física.
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El conflicto radica en la intención de la empresa de modernizar la infraestructura, medida que los vecinos interpretan como un cambio masivo de medidores que elevaría los costos. Sin embargo, Afinia sostiene que la intervención es técnica y necesaria. Según Jorge Rivero, jefe de territorio, la red actual es antigua y no soporta la demanda actual.
“Estas actividades buscan mitigar los riesgos eléctricos asociados a una infraestructura que, debido a su antigüedad, requiere ser actualizada para responder a las necesidades actuales del servicio”, afirmó Rivero.
El peso del fraude
Las cifras detrás del conflicto son críticas. Información oficial de la electrificadora, de 2025, señala que en OGB se consumen 240.000 kWh al mes, pero solo se facturan 70.000 kWh. Esta brecha representa una pérdida de $170 millones mensuales, atribuida principalmente a conexiones ilegales y manipulación de equipos.
Antecedentes de tensión
No es la primera vez que la situación llega al límite. En 2025, la empresa suspendió el servicio tras detectar una sobrecarga del 225 % en los transformadores, originada por conexiones no autorizadas. Mientras los habitantes denuncian cobros excesivos, la compañía reitera su disposición al diálogo, supeditada a que se permitan las inversiones para normalizar el servicio en este sector estratégico de la ciudad.






