Las recientes elecciones del 8 de marzo demostraron que la carrera por una curul en la Cámara de Representantes exige una maquinaria financiera robusta. EL PILÓN conoció los reportes oficiales entregados por las campañas al Consejo Nacional Electoral.
En sus informes, las campañas dieron su versión de cuánto dinero se gastó y de dónde salieron los recursos de los cuatro representantes elegidos por el departamento del Cesar.
Una tendencia es clara en todos los libros contables: el peso de la financiación recae mayoritariamente sobre los bolsillos de los propios candidatos y sus familias.











